Espectacular adiós al Mundial de Béisbol.
Panamá cerró el XXXIX Campeonato Mundial de Béisbol como lo comenzó lleno de colorido en una clausura que rayaba la 1:00 de la madrugada en el estadio Nacional Rodney Carew, del coloso de Cerro Patacón, que vivió una noche histórica tras el inicio tardío del juego final (cuatro horas de espera por motivos de la lluvia) entre Holanda y Cuba...
En lo último del torneo Panamá se llenó de paciencia y finalmente cumplió con su cometido llevar el campeonato hasta lo último pese a la lluvia. Así Holanda se coronó tras vencer por segunda vez a Cuba 2-1 en el torneo y se fue como el mejor y los panameños le hicieron honor con una colosal clausura entre Juegos artificiales que destellaban por los jardines e iluminaban a un grupo de baile y danza que enmarcaban parte de las tradiciones del país del Canal y despedían el primer Mundial jugado en esta tierra con una sonora y diversa música instrumental caribeña, mezclada con una soberbia y espectacular iluminación desde su pantalla gigante que fue cubierta por una ola de humo en el justo momento de decir adiós al mundo que pudo ver como Panamá soñó e hizo realidad su Mundial.
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