- Categoría: Noticias
- Escrito por Jefecito
A pesar de su tumor facial Omar Baker realiza trabajos pesados en el campo.
Él se dedica a curar a los enfermos del sector con hierbas medicinales y raíces que consigue en la montaña pero, lastimosamente, no ha podido sanarse él; en ocasiones realiza trabajos en el campo para ganarse algunas monedas, jamás ha asistido a la escuela.
Su mamá, Paula Quintero, al ver que su cuarto hijo -de nueve- traía en su rostro una malformación facial, se llenó de temor y optó por no llevarlo al centro de salud, porque temía perder a su hijo si lo entregaba en manos de los médicos.
Mauricio Baker, hermano de Omar, manifestó que ellos son muchos hermanos; sus padres son tan pobres que no tienen nada que ofrecerles y eso ha sido toda la vida, pues no hay tiempo para detenerse en ver la apariencia de Omar, saben que él necesita ayuda pero, dónde podemos dársela si lo que se consigue es para comer y sobrevivir.
Omar vive con su prima Ángela Peñalosa, quien es madre de cuatro niños, y con un kiosco logran obtener el sustento para el hogar.
El pastor Marcos Aurelio Álvarez Pérez, quien dio a conocer el caso a DIAaDIA, destacó: “cuando le vi transitar, algo de él captó mi atención y dije, hay que ayudarlo”.
Al ser cuestionado por el pastor sobre qué cosas requería, Omar respondió: “arreglar mi casa, un trabajo y medicamentos para seguir curando a la gente”.
“No me duele, no tengo nada, no estoy enfermo, nací con esto en mi rostro, pero si me dan la oportunidad de ser examinado y se me puede operar, con muchas gracias a Dios lo acepto”, destacó el curandero de Bocas del Toro.


Comentarios potenciados por CComment